
Sigo hablando, tengo que seguir hablando de tus cartas. Me poseen, me son presentes, me estorba lo que me impide pensar en ellas. Veo, entre sueños, mis líneas verdes, sobre el rayado azul en dos tonos. (Ese rayado azul que parece una luz de verano filtrada a través de una persiana).
[...]
Me convenzo cada día más de que la vida realizada, la vida en hechos y la vida querida, la vida en esperanza, en ansias, son dos zonas distintas, trágicamente separadas.
Un texto digno, expresivo en el que no se guarda nada el poeta.
ResponderEliminarSaludos
És una història en una imatge, plena de sensibilitat.
ResponderEliminarÉs un dolç plaer passejar pel teu blog, Núria.
Molt maca. La composició amb la textura de la carta li dóna un caràcter més melanconiós.
ResponderEliminarSalutacions
me parece preciosa. Sencillamente.
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