Tal vez no fue vivir este estar silenciosa y despiadadamente al borde de la angustia y este terco sentir debajo de su música un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.
Tal vez debí quedarme en los amores quietos que podrían llenar mi vida con un nombre en vez de buscar al evadido del hombre, despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.