1 de diciembre de 2010

me dueles

una sucesión infinita de pasos

Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza. Córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.

Entre los escombros de mi alma, búscame,
escúchame.
En algún sitio, mi voz sobreviviente, llama,
pide tu asombro, tu iluminado silencio

2 comentarios:

  1. Los silencios siguen estando ahí. Es parte de nuestra rutina.
    Un abrazo

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  2. La tardor encara et posa més romàntica...
    Una meravella de foto y poesia.
    Petons

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