
Nos visita el amor. Tiene la casa
una memoria ciega
de sol sobre los brazos
y la pasión desierta de hierbas por la piel
Debemos abrazarnos seriamente
esta mañana gris de todas las nostalgias
y pactar con la luz
que empieza a incomodarnos
debajo de las puertas
como un mirón secreto al que hay que soportar.
[...]
Es más sabio el amor cuando amanece,
cuando ya empieza a oírse la mañana,
por el camino largo, desierto de tu piel.
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