
-¿Estás diciendo que puedo volar?
-Digo que eres libre.
Y sin más,extendió sus alas, sin el menor esfuerzo, y se alzó hacia la oscura noche. Su grito, desde doscientos metros de altura, sacó a la bandada de su sueño:
-¡Puedo volar! ¡Escuchad! ¡PUEDO VOLAR!"