20 de diciembre de 2011



El niño débil que hay en mí se consuela en estas palabras, se refugia en ellas, cobra ánimos y fuerza, cree en todo, todo posible...

2 comentarios:

  1. Tengo confianza. Vivo más tranquilo, camino por mis días con menos recelo. Pero no olvido que la vida y todas sus grandes cosas son eternas y momentáneas, y que de pronto en un instante podemos quedarnos ciegos en medio de la luz...

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  2. Una composición muy poética.
    Tu blog es un rincón perfecto donde buscar la calma.
    Genial.
    Saludos.

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