
No nos damos cuenta de lo maravilloso que es poderle preguntar a alguien: ¿Te acuerdas?, y notar que sí, que se acuerda. Los recuerdos cultivados a solas forman una madeja embarullada por dentro, enganchada entre pinchos; pero lo peor es que, de tanto moverte en esa maraña, el ayer te vampiriza, te enrarece el aire y te tapa la luz del día en que estás viviendo. Es difícil salirse del tumor del pasado dejando indemne el tejido del presente, tan delicado y frágil como un pétalo.
Tengo un amigo que muy pronto no sabrá que somos amigos, ni siquiera sabrá quien soy... ni probablemente quien es él.
ResponderEliminarEstá asustado, confuso y solo, porque es consciente del valor de la memoria y de lo poco que tiene por delante para seguir contando con ella..
Así de importante es para mi el recuerdo... el mío, el suyo y dentro de poco, también el nuestro.
Hola Nuria! Caramba, quines fotos més boniques que m'he perdut aquests últims dies!Aquesta última és particularment molty maca i també m'ha robat el cor el de la nena a la barqueta!
ResponderEliminarQue tinguis una bona setmana!!
My importante el valor de la memoria, conozco a personas que ni siquieran saben quieres son.
ResponderEliminarNuria, la foto es muy bonita y como siempre con un procesado excelente.
Saludos
Me gusta mucho esa imagen que transmite quietud. En lo demás, es cierto que es difícil mantenerse en el presente y sobre todo es muy complicado dejar atrás el ayer sin que nos dañe el abandono.
ResponderEliminarSaludos
me aterra poder pasar algún día por lo que cuenta Ana.
ResponderEliminarAna, ahora te entiendo mucho mejor.
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