29 de enero de 2011

tu carta

tu carta

Sólo el peso de tu carta en el bolsillo me servía de prenda, de prueba. Vivía yo en ese rectángulo de papel. Era el lugar más cierto del mundo. Y antes de poder abrirla, así, cerrada y en el bolsillo, tu carta era el puente con la vida, el sí que me daba la vida a la pregunta atormentada: «¿Soy? ¿Es? ¿Somos?».

3 comentarios:

  1. Un duende pequeño, verde y amable me ha traido hasta este lugar donde aprender aprendiendo.
    Me gusta esta primera foto que ven mis ojos.
    Me gusta este lugar. Me enlazo.
    Saludos

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  2. "así, cerrada y en el bolsillo, tu carta era el puente con la vida"

    ¿qué hago todavía sin leer esa correspondencia tan íntima y tan de todos?

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  3. Por medio de mi nombre en el comentario puedes acceder a mi nuevo blog. El anterior murió atacado por un virus
    Gracias

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