¿Ves a esa mujer? Podría ser yo, pero yo nunca tuve deseos
de caminar descalza más allá de tus ojos. Miraras o no.
- Hay sueños que es mejor no descifrar
No necesito ser salvada
no dejaré que nadie me condene
[...]
no he fracasado
no lucho
no olvido
no me detengo
Días en que una palabra lejana se apodera de
mí. Voy por esos días sonámbula y
transparente.
De nuevo el paraíso.
Otra vez en la suerte de una casa
no demasiado grande, bajo el sol de los viernes,
un refugio sincero,
donde mirar la tierra con forma de caricia,
mientras marzo se va...
Y cuando algo acontece no hay escapatoria:
toda mirada tiene lugar en el destello,
toda voz es un signo, toda palabra forma
parte del mismo texto
Me gustaría
mirar todo de lejos
pero contigo...
Los recuerdos están repartidos por habitaciones que el pensamiento visita cuando se le antoja. Cada habitación lleva cuatro o cinco dentro, como las cajitas chinas, con la diferencia de que de una vez para otra alguien a tus espaldas las revuelve y transfigura. Sólo sabes que la de fuera es esa cuyas paredes estás viendo y tocando cuando la cabeza se dispara y empieza a divagar.
Aquí siguen pasando las cosas
como siempre han pasado.
Siguen pasando los días, sigue pasando el tiempo.
La vida sigue pasando, siguen pasando los sueños...
La lluvia,
con frecuencia,
penetra por mis poros,
ablanda mis tendones,
traspasa mis arterias,
me impregna,
poco a poco,
los huesos,
la memoria.
Eso fui y muchas cosas más. Un niño que se prometía amaneceres con torres de sol. Y aunque el cielo viniera encapotado, seguía mirando hacia adelante.